Doctrina en revisión

Juan Carlos Barrera, Coronel, Chile

Cruzando por la sierra de un país latinoamericano, divisamos junto a mi esposa unos niños que nos saludaban con sus manos, ennegrecidos por el sol y el polvo que la locomoción les lanzaba. Preguntamos quienes eran y por qué eran tan cariñosos. Nos dijeron que no nos hacían señas de saludos sino que estiraban sus manos para pedir comida lanzada desde los buses.


Sus casas se divisaban a la distancia. Eran pequeñas chozas de barro que demostraba su pobreza y exclusión de los beneficios de la modernidad.

Pensé en la probabilidad que algún vehículo se detuviera en aquellas curvas arriesgando un accidente fatal, o que alguien efectivamente les lanzara algo de comer, y concluí, que solo comían polvo y frustración… nadie se detenía, o como dijo el auxiliar del bus, nadie los tomaba en cuenta.

Imaginé la pobreza y necesidad que tenían como para soportar la temperatura, el sol, el polvo y la indiferencia… pero después pensé en algo más difícil de digerir, según nuestra tradición, si ellos no hacían la oración correcta y no declaraban a Jesús como su Señor se irían al infierno… o tal vez, pasarían de un infierno a otro… 

… o yo tenía algo que revisar de mi doctrina.

 

(Juan Carlos Barrera es pastor Bautista en Coronel, en la Región del Bío Bío, Chile)

 

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